¡MALDITAS/BENDITAS CONTRASEÑAS!
Sí, ya lo sé: estás harto de aprenderte contraseñas. No eres una base de datos. Pero te aseguro que
en función de la contraseña que uses, se lo pondrás mucho más difícil o casi imposible a quien quiera acceder a tu cámara o a cualquier otro dispositivo WIFI de tu casa.
Es lo que hablamos del caco: entre dos puertas para reventar elegirá la menos robusta para no perder tiempo. Por eso queremos darte algunos
consejos muy importantes:
1.- Cambia siempre la contraseña que viene por defecto cuando instalas la cámara por primera vez
La gente que se dedica a esto del pirateo se sabe (o encuentra fácilmente en las instrucciones) estas claves y serán las primeras que prueben. Y no creas que no son pocos los que dejan esta contraseña "demo"...
2.- Utiliza una contraseña fuerte
¿Qué quiere decir eso? Pues que tenga, al menos, 8 caracteres y utilice además símbolos y letras mayúsculas y minúsculas. Ya; volvemos a que no somos máquinas. Pero hay combinaciones como las que te digo que no cuestan mucho de recordar. Por ejemplo: el nombre de tu gato junto a un signo (punto, más, coma, guion...) y su año de nacimiento. Esta contraseña podría ser Minimaus+2009 y te aseguro que si quieren sacarla van a tardar mucho más tiempo que si pones, por ejemplo, María que se conseguirá bastante rápidamente con ciertos programas que usan para encontrar contraseñas. Cuanto más larga y combinada, más difícil. O sea, Maria.del.Carmen:12-3-1991 sería por ejemplo una contraseña muy muy robusta. Aunque mejor ser original como con el gato y no utilizar datos personales que se puedan conseguir, por ejemplo, en Facebook.
3.- No uses la misma contraseña para todo
Otra regla que va en contra de nuestros tiempos en los que no queremos complicarnos mucho la vida... Pero si acceden a alguna de tus contraseñas, acceden a todo. Además, no tienes porque aprenderlas porque con ponerlas una vez ya no la suele pedirla más salvo que se desconfigure. Mi consejo: apúntalas si vas a usarlas a menudo o, en el caso de estos dispositivos WIFI, pon la que quieras (robusta y larga) porque siempre puedes resetear la cámara/bombilla/enchufe o lo que sea para ponerle una nueva.
Mi secreto más tonto: me compré una libretita pequeña en la que apunto todas mis contraseñas, a lo analógico. El día que me quiten la libreta, estaré un par de días cambiando todas la contraseñas, pero es difícil que accedan a ellas de otro modo. Si las tienes en cualquier sitio con conexión a internet, 100% de seguridad no tendrás nunca (con nada). Y hay cientos de pruebas de ello...
Una vez que nuestra puerta está segura, estas son las mejores "mirillas inteligentes" que te recomendamos por calidad/precio. Además, todas ellas las puedes controlarlas con tu voz desde casa con dispositivos como Alexa Echo o Google Home.