Voy recordando.
Voy recordando y recuerdo que los seres humanos estamos es constante evolución. Que la información, siempre que sea veraz, nos ayuda, constantemente, a progresar intelectualmente y, por tanto, es la pieza clave para situarnos.
Y al situarnos en la esfera real, no hablo de a quién votar, a las mujeres nos sitúa en un entorno con piedras especiales.Piedras, que más allá de las diferencias sociales que considero el gran problema universal, son para nosotras más grandes.
Y hoy, si otros colectivos me perdonáis, no quiero valorar vuestras piedras aún sabiendo que son tan o más grandes que las que las mujeres se han encontrado en la Historia de la Humanidad, solo quiero recomendar que disfrutéis y compartáis -con mujeres, hombres y niños- algunas piezas audivisuales que pueden ayudarnos a cambiar. A conseguir que todos sepamos que ni sexo, ni raza, ni religión nos hacen diferentes. Todos somos iguales. Todos somos, solo, seres humanos.
Me gustaría poder decir que he encontrado esa serie, que de manera especial y con ello no quiero decir sublime, nos habla de posibilidades (no tópicos) para las mujeres o definen nuestros patrones de comportamiento, reflejo real de los actuales de la sociedad, como unas pautas de comportamiento con las que, quizá, si tuviéramos más presencia en las instituciones, empresas u organismos ejecutivos, nuestra sociedad sería diferente.
Seguro que más igualitaria.
Quizá mejor.